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Dependencia emocional ¿Una adicción destructiva?

La dependencia emocional tiene un doble rostro; por un lado, la expresión del amor más devoto y absoluto, y por otro, la del sufrimiento, anulamiento de sentimientos propios. Son relaciones donde, lejos de existir una tranquilidad y una armonía, nos vemos sometidos a unos altibajos emocionales y de acciones y actitudes constantes.

La dependencia emocional se basa siempre en la manipulación, se busca controlar la vida de otro para evitar ser abandonado y para sentirse necesitado por el otro y ello deriva en la aparición de los celos, la desconfianza, los chantajes, etc. Se desarrollan conductas muy exageradas de sobreprotección hacia la pareja o persona dependiente (generalmente algún familiar) y centramos todo nuestro universo en la otra persona y poco a poco se van dejando a un lado a nuestros otros familiares, personas cercanas e increíbles e incluso actividades.

En esta situación se presentan dos perfiles: el dominante y el dominado. El primero obtiene su “poder” mediante celos, chantajes desconfianza, autoridad y muchas ganancias secundarias; en cambio el dominado por lo general es adicto, a veces agresivo pasivo disfrazado de sumisión y vulnerabilidad, también hay manipulación y control y lejos de alejarse de esta relación se mantiene en ella por miedo a ser abandonado o porque su sentimiento es demasiado por esta persona que no se da cuenta que es una relación tóxica.
Es responsabilidad de ambos en la relación, puede ser un amor tóxico basado en la necesidad.

En este tipo de relaciones, podemos darnos cuenta que para la gente que está fuera de ellas es muy fácil darse cuenta de lo nociva que llega a ser, pero para los que la viven y/o sufren, no lo llevan a percibir de esa forma la expresión del amor más devoto y absoluto, y por otro, la del sufrimiento. Son relaciones donde, lejos de existir una tranquilidad y una armonía, nos vemos sometidos a unos altibajos.

Se desarrollan conductas muy exageradas de sobreprotección hacia la pareja, centramos todo nuestro universo en la otra persona y poco a poco se van dejando a un lado a nuestros familiares, amigos, actividades y sobre todo a nosotros mismos.

 

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