El miedo y la violencia

Sanación con los Caballos


Nuestra violencia:
Es cierto que casi todos nosotros somos las víctimas de las víctimas, sin embargo podemos quedarnos en ese rol si nosotros lo deseamos, o trabajarlo y cambiarlo. En la actualidad todos tenemos la capacidad de la consciencia y nos es posible cambiar… ahora, hoy. La violencia forma parte de lo cotidiano en nuestra vida y en la sociedad, porque este mundo en el que vivimos es el reflejo de la violencia que hemos recibido y que recibimos por medio de las imágenes, de las noticias, de la sociedad, del mundo en el que estamos viviendo, desgraciadamente de autoridades en escuelas y aún peor de personas cercanas y familias. La violencia es también la expresión de nuestros miedos, sean estos de la proyección del otro, de lo desconocido, de lo diferente, de lo extraño. Esta comienza a engendrarse cuando somos pequeños, en el colegio, clases extra curriculares, primos, vecinos, etc.


La violencia que proyectamos sobre los caballos en las sesiones PAE a menudo es una secuela de la violencia que hemos recibido a través de nuestra educación, y más aún de nuestras historias de vida; pero también lo es como una forma derivada de la violencia que absorbemos cada día. Es, igualmente, la violencia que utilizamos con respecto a nosotros mismos, y todo esto, lo hacemos de forma inconsciente lo que nos genera vergüenza.


A veces, nosotros no encontramos escapatoria a nuestro estrés, frustraciones, represiones, fatiga; lo mismo sucede con las emociones negativas que son el resultado de nuestra vida diaria: trabajo, estudios , relaciones, rutina, Stress… Finalmente el caballo que no puede comunicarse como nosotros, o el niño, o nuestra pareja, hijos, padres, no comprenden el porqué de nuestras insatisfacciones y se convierten en el blanco de nuestra violencia acumulada.Esos “arranques” son como una escapatoria a nuestra frustración y a nuestra cólera, a nuestro vil deseo de “controlar”, de “someter” con el objetivo de hacer callar nuestras angustias y nuestros miedos viscerales. Y si no podemos reafirmar nuestra superioridad, no hay mejor forma que descargarla sobre los más débiles, los inferiores, o sea, sobre nuestros animales domésticos perros, gatos, tortugas, peces, etc.


Nosotros no hemos aprendido y no nos han enseñado a canalizar estas energías ni en la escuela ni en el hogar; por esta razón no sabemos gestionar una comunicación asertiva de nuestras emociones o de nuestras necesidades y deseos. Simplemente reproducimos lo que hemos recibido, aprendido y visto cotidianamente. A menudo, la anormalidad se convierte en normalidad.Sin embargo un perro puede volverse contra nosotros y mordernos, un caballo puede “trotar campo través”, irritarse, incluso morder, hacernos perder las riendas e incluso “desbocarse”.


Cuanto más un animal sea maltratado, será menos colaborador y mucho más peligroso.Tomemos consciencia de ello con compasión y humildad y… decidamos cambiar.Aprender a comunicarse con el caballo (y demás animales) como cómo espejos significa: bajar el ritmo, tener consciencia del tiempo, ir lentamente, escuchar, sentir, experimentar, beneficiarse de descubrir el placer o redescubrirlo, y también permitirse estar en compasión y el amor por el caballo en nosotros.


El primer paso es aceptar nuestro miedo y nuestra agresión y violencia. Nosotros somos “capaces” de “traspasar nuestros miedos” yendo al interior de nuestra alma y consciencia a encontrar todo el amor que tenemos por el caballo y el Mundo Animal y reconectando con fuerza todo nuestro deseo. Realmente nuestra elección es ayudarles a ellos también a curarse, cambiando en primer lugar nuestras aptitudes y ayudando a las otras personas a salir como nosotros.


En primer lugar, aceptamos con humildad toda la violencia que hayamos podido manifestar hacia los animales – ellos no son más que el reflejo de nosotros mismos. Aceptamos con humildad toda la violencia que hayamos manifestado hacia nosotros mismos será el Primer gran paso para sanar.


Luego en sesiones PAE trabajaremos con los Equinos estrategias y herramientas para un cambio en lo que queramos / necesitamos.
A partir de hoy yo elijo dejar atrás mis miedos y me libero de la violencia.
A partir de hoy yo me autorizo a… (o, yo elijo…) a desarrollar una relación de confianza con el caballo, conmigo mismo/a.
Yo elijo crear un vínculo de respeto y de seguridad para él y para mi.
Elijo confiar en el caballo y en mi.


A mi parecer este tema es de vital importancia para poder tener una relación SANA con nosotros mismos y por ende vínculos sanos con las demás personas que nos rodean.
Empecemos a relacionarnos de una forma sana con los animales es un principio básico para poder relacionarnos con amor, respeto y confianza con nosotros mismos y a partir de ahí con los demás !!!

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